Entradas

Nicolás, loca

Hoy día es viernes 13 de julio del año 2018. Son las 11 de la mañana aprox. Estoy en la oficina con harto trabajo. Pero no me aguanté el deseo de abrir este Blogger y escribir lo que hace semanas vengo pensando. Por qué tengo esa forma de recordar a mi Nicolás amado en medio de torbelllinos de todo tipo. Por qué hace unos días una amiga nueva (que me conoce poco y sin embargo pienso que me captó de inmediato cuando nos conocimos), por qué ella me dijo "trato de entender cómo puedes estar contando eso de tu hijo y a la vez pegándole perlitas en las uñas a la Marggy" Ahora en este preciso momento, me habló la Dani Mena, ex polola de Nicolás, me dió emoción y se me cayó una lágrima pero no dejaba de escribir el mail que estaba escribiendo de manera urgente para cancelar una reserva de hotel. Estoy loca. Siempre lo estuve. Nunca lo he dudado. Los años me han dado tolerancia, madurez y sigo en la lucha por poder ejercer aquella palabra hermosa que conocí hace años atrás y dij...

despues de un tiempo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano o encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa recostarse, y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender. Que los besos no son contratos, y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos. Uno aprende a construir todo su camino en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes, y los futuros tienen una forma de caerse a la mitad. Después de un tiempo uno aprende que “sí” es demasiado, y hasta el calorcito del sol quema, así que uno planta su propio jardín, y decora su propia alma, en lugar de esperar que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende...y con cada adiós... uno aprende. (J.L.Borges)

mi cumpleaños 39 con recuerdos

Ayer, miércoles 26 septiembre 2007, cumplí 39 años. La noche anterior le conté al Nico que hace 17 años atrás en un 25 sept., yo había contado a mi Mamá que sería abuela... Tenía más de dos meses de embarazo y al día siguiente mi Mamita me saludaría feliz y me daría regalos hermosos como siempre; yo no iba a poder soportar ser tan cínica y seguir callando lo que ya se empezaba a notar. Estaba con síntomas de pérdida y el médico me había mandado a hacer reposo absoluto y me dio licencia médica, documento que yo rompí. Y seguí trabajando. Ahora, escribiendo esto, recuerdo que eso no era tema para mi...el pánico que sentía por tener que decirle a mi Mami era mayor y se anteponía a cualquier otro pensamiento; que mala madre yo de no preocuparme de hacer reposo para que mi bebé no corriera peligro. Era como la hora de las noticias en la noche y le dije "Mami venga tengo que decirle algo" y partí a mi dormitorio, allá llegó ella detrás de mi y con cara y actitud de "dime qué c...

el abanico

Es increíble ver la reacción que tienen la mayoría de las personas cuando saco mi abanico de la cartera y comienzo a soplarme con él.  Si son mujeres se ríen de mi primero...pero al poco rato me lo piden y quedan maravilladas. Es tan agradable poder abanicarse cuando una se acalora por distintos motivos...por ejemplo si vas a bailar pues típico que uno vuelve toda transpirosa y con las mejillas coloradas, entonces el abanico te ayuda a recuperarte y te refresca; si en el metro el ambiente se pone "denso" tener un abanico cerca es algo que se agradece; mientras esperas el turno en una consulta médica, en fin, no faltan ocasiones para usarlo. Mi hermosa Madre fue quien me regaló los 2 abanicos que hoy tengo.  Ella siempre usa y de ella lo aprendí yo de hecho. Los abanicos son algo muy útil, práctico, no ocupa gran espacio en la cartera, y además son muy femeninos. Atrévanse!

un año ya en el dpto

El domingo 09 de sept recién pasado cumplimos un año viviendo en el departamento con mi Nico. Celebramos de la manera que toda la vida habíamos querido estar en nuestro hogar propio...sin levantarnos, ni vestirnos, pedimos una pizza para almorzar y luego a dormir siesta toda la tarde...sin ninguna obligación de ningún tipo ni reloj molestando. Hicimos brindis con Coca Cola por el año, por los momentos felices ahí vividos y recordamos también los momentos tristes; esto último, como una manera de ver que la vida es tan cíclica...un día estamos bien y a los pocos minutos puede suceder algo y cambia todo. O bien, podemos estar muy mal pero siempre sale el sol.